martes, 2 de noviembre de 2010

Gasol se gusta en Halloween



Redacción MVP. Los Ángeles.

Pau Gasol vive un momento dulce en este inicio de NBA y lo volvió a demostrar en la cómoda victoria de los Lakers sobre Golden State Warriors. El Staples Center se visitó de gala para acoger uno de los derbis de mayor rivalidad de California, en el que el conjunto angelino celebró Halloween por todo lo alto. El 83-107 que reflejó el electrónico al final del duelo atestigua la enorme superioridad del defensor del título.

El primer parcial de los Lakers fue como para asustar a cualquiera. Gasol y Bryant contribuyeron al 14-34 del primer cuarto, pero si hubo un protagonista en ese periodo, fue sin duda Lamar Odom. El ala-pívot norteamericano, como rejuvenecido tras su título mundial del pasado septiembre en Turquía, realizó un doble-doble en tan sólo 12 minutos, con 11 puntos y 10 rebotes.

Por parte de los Warriors, solamente el acierto y el desparpajo de Monta Ellis empujaron a un equipo amedrentado por el vigente campeón. Ellis se vio demasiado sólo en la tarea de luchar contra los 5 titanes angelinos que arrasaban en la pista del Staples.

En el segundo cuarto, el fantasma de la relajación  que tantas veces ha rondado a los Lakers como locales, volvió a planear en el pabellón de Los Ángeles. Golden State espabiló más de lo que los angelinos esperaban, y se acercó peligrosamente en el marcador. La culpa la tuvo un parcial de 13-2 en los primeros 6 minutos del segundo cuarto. Entonces los Lakers se pusieron las pilas, espoleados por el gran estado de forma de Gasol. El de Sant Boi protagonizó una jugada de ensueño con Matt Barnes. Corrió por detrás del balón y su compañero le envió una asistencia propia de Magic Johnson para que el catalán machacase a placer. Marca de la casa.

Fue el comienzo del resurgir angelino, escenificado en la aparición decisiva de Kobe Bryant. El escolta americano sólo anotó 20 puntos en el partido, pero su aportación supuso un empujón en el segundo y tercer cuarto, muy difíciles para los Lakers. El equipo de Phil Jackson no fue capaz de ganar ninguno de esos dos periodos a los Warriors, pero en el último y definitivo cuarto metió la directa, con un parcial de 19-26 que aumentó su ventaja final hasta los 24 puntos.

Los números de Gasol hablan por sí solos. 26 puntos y 12 rebotes que le erigieron en líder absoluto de su equipo. El 'show' del español, unido a la buena aportación del banquillo y al trabajo en la zona de Lamar Odom (14 rebotes en todo el partido), fue el mejor regalo para una afición que disfrutó de lo lindo con sus disfraces de Halloween y con las andanzas de sus héroes baloncestísticos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario